jueves, 5 de agosto de 2021

Peonías blancas

 Las peonías son plantas con flores grandes blancas, rosas, fucsias o rojas. Normalmente, sus flores tienen al menos dos tonos del mismo color o similar, por ejemplo, las de la foto de abajo son blancas pero con el centro un poco color salmón o rosa claro.

Conviene plantar las peonías blancas en el suelo pues son un arbusto y crecerá mejor así que en macetas grandes. Florecen cuando llega la primavera, al principio o incluso justo antes de que empiece.

Cuidados de la Peonía


Para verse espectacular, necesita los siguientes cuidados:

    • Ubicación: semisombra. Puede estar a pleno sol si el clima es templado.
    • Riego: frecuente, entre 2 y 3 veces por semana en verano, y 1-2/semana el resto del año.
    • Abonado: desde primavera hasta finales de verano, es muy recomendable abonar con un abono líquido como el guano.
    • Poda: se pueden podar las ramas viejas después de la floración. Aconsejable quitar los chupones que le crezcan a principios de primavera, además de las flores marchitas. Si te creciera en exceso, rebaja su altura tanto como desees a finales del invierno.
    • Trasplante: se debe de hacer con sumo cuidado, en primavera, antes de que broten sus hojas. Si la quieres tener en maceta, puedes usar sustrato universal para plantas, mezclándolo con un 20% de perlita para evitar el encharcamiento.

    Así tendrás una Peonía blanca

    Rosas blancas para el jardín

    Si quieres flores blancas grandes en tu jardín los rosales de este color son una buena opción, sin duda muy bonitas y aromáticas. Puedes tener rosas blancas en maceta, pero si tienes espacio en tu zona ajardinada te recomendamos que lo plantes directamente, se hará más grande y hermoso. Necesitan mucha luz natural pero no sol directo durante muchas horas.


    ¿Cómo cuidar rosas blancas?

    Las rosas blancas simbolizan la inocencia y la pureza, por eso estas flores son protagonistas de muchos ramos de novia y adorno habitual en bautizos y comuniones. Históricamente la rosa blanca fue el símbolo de los partidarios de la casa de York en la guerra de las Rosas que tuvo lugar durante el reinado del rey Enrique VII en el siglo XV. En otro artículo hablamos de cómo plantar tulipanes en macetas, hoy sobre los cuidados básicos que requieren las rosas blancas.


    Hay muchas variedades de rosas blancas: ‘iceberg’, ‘Desdémona’, ‘Perfume de Provenza’, ‘rosa Catedral de Winchester’ o la ‘Snowcap’. A pesar de que todas son blancas cambian el tamaño la forma y los matices del color. Estos pueden oscilar entre el blanco níveo al rosa muy pálido. Las rosas son arbustos muy populares, orgullo de jardineros expertos y desaliento de los noveles. A menudo por desconocimiento riegan en exceso las rosas y las marchitan.

    Pasos para cuidar rosas blancas


    1. La tierra ha de estar bien drenada y ser fértil, en cualquier vivero puedes encontrar tierra óptima.
    2. Si tienes tierra que está muy seca puedes mezclarla con tierra nueva y abono orgánico días previos a plantar las rosas para que la tierra se enriquezca de estos nutrientes.
    3. A la hora de plantar directamente en la tierra estas rosas blancas necesitan ser plantadas al menos a 0.61 cm, algo más de medio metro de profundidad para poder crecer adecuadamente. El agujero ha de ser lo suficientemente grande para dar cabida a sus raíces. Rellenar el agujero de tierra y añadir estiércol y agua en el fondo.
    4.  Si las vas a plantar, no vale cualquier ubicación. Una planta es un ser vivo y necesita cubrir sus necesidades. Son básicas la tierra adecuada, agua y recibir luz solar. Elige un lugar para plantar las rosas que reciba al menos 6 horas de luz solar al día.
    5. La época del año más adecuada para plantar las rosas blancas es en primavera o en otoño. Si vives en una zona de temperatura muy calurosa o muy fría, no esperes que las rosas florezcan ya que si la planta no tiene las condiciones adecuadas no crecerá sana.
    6. El riego, algo fundamental. Las rosas blancas necesitan al menos 18 ml de agua por planta cada semana esto en época de primavera. En verano será necesario dos veces a la semana mínimo. Lo adecuado es regar por la línea de tierra con una manguera. Si  riegas por encima favoreces el exceso de humedad y estas plantas son susceptibles a hongos, oídio y la mancha negra. Complicaciones que suelen aparecer cuando el follaje se mantiene demasiado húmedo.

      Nenúfares blancos para jardines con agua

      Los nenúfares son una de las flores de agua más conocidas que hay y son perfectos para jardines con estanques o fuente grandes. Los hay de varios colores como rojo o rosa, pero los blancos son de los más frecuentes y bellos, con el centro de un tono amarillo que contrasta.

      Estas flores bonitas para jardines con agua tienen forma de estrella o de copa y suelen hacerse de unos 45 centímetros. Estas flores acuáticas suelen salir a finales de primavera y duran hasta que empieza a hacer frío.


      Cuidados que requiere los Nenúfares o Lirios de Agua


      El nombre del género Nymphaea proviene del griego "nymphaia" (de la ninfa), pues en la mitología los dioses transformaron a una ninfa en una de estas plantas acuáticas. Comprende unas 50 especies de plantas acuáticas rizomatosas originarias, en su gran mayoría, de las zonas tropicales del Hemisferio Norte. Algunas especies del género son: Nymphaea alba (nenúfar blanco), Nymphaea tuberosa, Nymphaea capensis, Nymphaea gigantea, Nymphaea odorata, Nymphaea amazonum, Nymphaea caerulea, Nymphaea pygmaea alba, Nymphaea stellata.

      Recibe los nombres vulgares de Nenúfar, Lirio de agua, Ninfea y Aguapé.

      El Nenúfar posee hojas redondas con un corte hasta el centro de la misma (donde se halla el peciolo) y suelen ser de color verde vivo por encima y rojizo por el envés; están protegidas del agua por una capa de cera y pueden flotar en el agua o sobresalir de ella hasta 20 cm. Las bonitas flores surgen de pedúnculos que las elevan por encima del agua unos pocos centímetros. Tienen muchos pétalos que disminuyen de tamaño según se aproximan al centro de la flor y pueden ser de color blanco, amarillo, rosa, violeta, rojo, azul cielo o púrpura. Florecen en verano.

      Se utilizan en estanques plantadas directamente en el fondo (si es de tierra) o en macetas sumergidas.

      Los nenúfares necesitan una exposición de pleno sol.

      El suelo ideal para estas plantas sería, junto con un buen aporte de abono orgánico, una mezcla de 1/3 de mantillo de hojas con arena gruesa, 1/3 de tierra de jardín y 1/3 de turba. La plantación conviene realizarla a mediados de primavera.

      El agua deberá estar siempre limpia y al mismo nivel. Cuando acabe la floración (otoño) conviene limpiar el estanque y guardar las plantas en macetas sumergidas.

      En verano debemos podar la planta eliminando las hojas más pequeñas o estropeadas y las flores marchitas para favorecer la floración.

      Abonar anualmente en otoño con estiércol cuando se vacíe el estanque. Es importante que la arena se coloque sobre la tierra para evitar que el agua se enturbie cuando, en primavera rellenemos el estanque.

      Son sensibles al ataque de una plaga llamada piojo negro.

      Se pueden propagar en primavera por división de los rizomas siendo conveniente esperar al menos 3 años para cada división.

      Gardenias blancas

       Otra buena opción de plantas de exterior con flores blancas son las gardenias. Dentro de estas existen unas 150 variedades y la mayoría tiene flores grandes y tienen un aroma muy dulce.

      Para cuidar las gardenias blancas es necesario que tengan bastante sol directo y la tierra bien húmeda, pero no encharcada. Recomendamos regarlas casi a diario y hacerlo cuando ya no les dé el sol de pleno, mejor ya de noche cuando tampoco tengan la tierra demasiado caliente. Florecen desde la primavera hasta el verano, por lo que será fácil disfrutar de estas bonitas y olorosas plantas en el jardín mientras haga buen tiempo.

      Los cuidados de la gardenia: ¿Qué necesita para sobrevivir?


      Y llegamos al meollo de la cuestión de hoy: el cultivo de la gardenia.

      A la hora de afrontar la plantación de cualquier especie vegetal, primero se deben conocer las condiciones de cultivo que necesita para desarrollarse y cuáles serán sus requisitos de mantenimiento.

      Hoy te diremos que la gardenia no es sencilla de mantener.

      De hecho, el mantenimiento difiere según el lugar en el que la hayas plantado. No será lo mismo cuidar una gardenia de exterior que una de interior.

      Pero no te preocupes, no es una tarea imposible. Tan sólo debes tener en cuenta lo que vamos a detallar a continuación. Si la mimas, todo irá bien.

      ¿Dónde plantarla?

      Las gardenias se pueden cultivar tanto en exterior como en interior. Una de las formas más habituales es hacerlo en maceta.

      Son sensibles a las temperaturas muy frías, por lo que si vives en una zona con inviernos severos te recomendamos que plantes tu gardenia en el interior de casa.

      Requieren mucha cantidad de luz.

      Toleran el sol directo de la mañana, pero prefieren evitar los rayos del mediodía. Además, debes considerar reducir la exposición solar si en verano se alcanzan temperaturas muy elevadas.

      Una gardenia de interior necesita claridad, pero nunca sol directo. Además, va a requerir una cierta humedad ambiental por lo que ubícala en un lugar con ambas características.

      ¿Qué tipo de suelo uso?

      Lo más adecuado es un sustrato ácido que además drene bien. Lo normal, es plantar las gardenias (tanto en maceta como en jardín) en una tierra con un pH entre 4,5-5,5.

      Estas plantas agradecerán un sustrato formado por una mezcla de turba, arena y si, además, le añades materia orgánica (corteza fermentada), mucho mejor.

      Es muy importante no pasarse con el pH del sustrato, pues hay un exceso las hojas podrían amarillear. Y como siempre decimos, en caso de duda, acude a un profesional o a un centro de jardinería.

      ¿Y los riegos?

      La gardenia necesita que la tierra en la que se encuentra esté en todo momento húmeda. Pero ojo, como muchas otras especies, no tolera los encharcamientos.

      Un exceso de agua puede tener consecuencias fatales para la planta.

      El agua de riego no debe tener cal, por lo que debes descartar por completo la del grifo. Lo más adecuado es el agua de lluvia y en su defecto, agua destilada.

      Pulveriza las hojas para hidratarlas durante el verano evitando en todo momento las grandes gotas de agua (pueden provocar la aparición de hongos o enfermedades). Hazlo siempre a la sombra para evitar posibles quemaduras del sol.

      ¿Se debe abonar?

      La respuesta es depende.

      Una gardenia recién plantada no va a necesitar abono de ningún tipo ya que el sustrato en el que se ha plantado tendrá los suficientes nutrientes como para que la planta crezca sin problemas. Un exceso de abono podría tener consecuencias muy negativas.

      Una vez que han pasado varias semanas, se puede fertilizar para potenciar así la floración. Para ello, lo mejor es usar un abono equilibrado y hacerlo al menos una vez al mes (durante primavera y verano).

      En invierno, no abones.

      De nuevo, antes de hacer nada y en caso de que tengas alguna duda, acude a un centro de jardinería para que te aconsejen y puedan ayudarte. En estos casos es mejor pedir ayuda.

      ¿Tolera la poda?


      La gardenia permite una poda de limpieza (mantenimiento) y una de floración.

      Para la primera, elimina aquellas partes de la planta que se encuentren en mal estado. Con esto nos estamos refiriendo a ramas secas, rotas, enfermas o muertas, a ramas mal cruzadas o enmarañadas, y a flores y frutos pasados.

      Hazlo en invierno.

      La poda de floración tiene como objetivo potenciar la aparición de flores. Ésta se debe hacer cuando termina la floración “fuerte” y la mejor técnica es el pinzado. Con el pinzado se consigue una ramificación mayor y el incremento del número de flores.

      A mediados de verano, finaliza el pinzado, así obtendrás flores en otoño

      Margaritas blancas comunes o murales

      Otra de las mejores plantas con flores blancas para el jardín es sin duda la típica margarita, con el centro amarillo o anaranjado. Si quieres iluminar tu jardín con plantas con flores de colores claros también es buena idea buscar las que sean tupidas, es decir que tengan gran cantidad de flores juntas. Precisamente, las margaritas son tupidas, aunque según el tipo las hay que lo son más o menos y las hay con las flores más grandes o pequeñas. Además, con esta planta atraerás a insectos buenos para las plantas y que alegran el jardín, como las abejas y las mariposas, así como a algunos pájaros pequeños.

      Recomendamos plantar margaritas arbustivas si es para el suelo, pues se forma un arbusto de flores blancas muy bonito, pero otros tipos de margaritas comunes o murales si son para macetas, aunque sean grandes. Son plantas resistentes, por lo que puedes tenerlas al sol o a la sombra como prefieras y conviene regarlas con cierta periodicidad si queremos que crezcan hermosas, aunque aguantan bien las temporadas de sequía.

      La margarita es una preciosa flor decorativa que transmite frescura, alegría y armonía allá donde se ubica, uno de los mejores ejemplares de plantas de nuestro país para decorar sin duda alguna.

      Esta reconocidísima planta tiene una belleza natural que pronto viene a la mente de cualquiera: unas plantas de entre 25 y 70 centímetros de alto con una flor de hasta 15 centímetros de diámetro con preciosos pétalos alargados en color blanco, naranja, rojo o rosáceo con un botón central amarillo o anaranjado.


      Pero lo mejor es sin duda la facilidad de su cultivo, y es que esta planta es lo bastante resistente como para mantenerse perfecta con unos pocos cuidados.

      ¿Cómo cuidar las margaritas?


      Aunque al principio todas las variedades de la planta necesitan un riego diario generoso (las amarillas y reinas algo menos), cuando la planta ya es adulta, hay que regar las margaritas de dos a tres veces por semana en verano y tan sólo una vez cada quince días en invierno.

      En general son ejemplares que precisan estar bajo el sol a unas temperaturas de entre 15 y 25 grados, aunque algunas variedades (como la margarita arbustiva, una de las más comunes) pueden soportar temperaturas sensiblemente más bajas e incluso adaptarse a la semisombra.

      La tierra en que se cultiva debe ser rica en materia orgánica y con un buen drenaje, pues la margarita se ahoga con el estancamiento de agua en las raíces y puede morir.

      En cuanto a su floración en primavera, lo mejor es aportar algún suplemento vitamínico a la tierra con un buen fertilizante que favorezca su desarrollo; podarla en otoño, tras la floración de las épocas cálidas puede servir para que la planta se revitalice y salgan en ella nuevos brotes que florecerán durante la siguiente primavera.

      Aunque estamos más bien acostumbrados a verlas en ramos o en macetas (donde alcanzan hasta los 50 centímetros), estas plantas pueden llegar a medir hasta dos metros de altura si son cultivadas en el exterior.

      Flores de hortensias blancas: Conozca los arbustos de hortensias blancas

       Los arbustos de hortensias son desde hace mucho tiempo los favoritos de los jardineros ornamentales, así como de los paisajistas profesionales. Su gran tamaño y sus vibrantes flores se combinan para crear impresionantes muestras florales. Aunque los arbustos con flores en tonos brillantes de rosa, azul y púrpura son los más comunes, las variedades recientemente introducidas ofrecen una gama más amplia de colores y formas de flores, y las variedades de hortensias blancas pueden crear un nuevo aspecto en el jardín.


      Arbustos de hortensias blancas



      Las hortensias blancas son una opción muy popular debido a su versatilidad. La hortensia blanca, que se integra fácilmente en paisajes ya establecidos, es una forma excelente de añadir dimensión e interés a los parterres y bordes.


      Para seleccionar y empezar a cultivar hortensias blancas, los jardineros tendrán que determinar qué cultivares son ideales para el lugar de plantación. Para ello, hay que tener en cuenta el tamaño de la planta y sus necesidades en cuanto a luz, riego y condiciones del suelo.


      Para empezar a planificar, exploremos algunos de los tipos de arbustos de hortensias blancas más plantados.


      Variedades de hortensias blancas


      Hydrangea paniculata - Las hortensias de panícula blanca son bastante comunes en los jardines domésticos. Conocidas por su singular forma de flor cónica, estas plantas adaptables pueden prosperar en una amplia gama de condiciones de cultivo. Cuando se trata de cultivar hortensias blancas, los cultivares paniculata suelen tolerar más el sol, así como una amplia gama de condiciones de suelo. Las hortensias de color blanco son numerosas; sin embargo, muchas también muestran tonos verdes o rosados. Entre las variedades que producen flores blancas de hortensia se encuentran 'Bobo', 'Limelight', 'Little Lime', 'Great Star', 'Quickfire' y 'Sundae Fraise'.



      Hydrangea quercifolia - También conocidas como hortensias de hoja de roble, estas plantas son muy apreciadas por sus largas espigas de flores en forma de pirámide. Su capacidad para soportar temperaturas más cálidas y condiciones de suelo más secas la convierten en una hortensia ideal para los jardineros que viven en zonas de cultivo más difíciles. Las hortensias de hoja de roble que son blancas incluyen 'Gatsby Gal', 'Gatsby Moon', 'Snow King' y 'Alice'.


      Hydrangea macrophylla - Las hortensias macrophylla, o de cabeza de fregona, tienen flores excepcionalmente grandes que a menudo florecen en una gama de colores brillantes. Sin embargo, existen arbustos de hortensias de color blanco puro de este tipo. Los cultivadores de hortensias blancas pueden tener más éxito con variedades como 'Fireworks', 'Lanarth White' y 'Blushing Bride'.


      Hydrangea arborescens - Entre las hortensias blancas más populares se encuentran la 'Annabelle', la 'Incrediball' y la 'Invincibelle Wee White'. Estas hortensias blancas son conocidas por prosperar en lugares sombreados del jardín e incluso pueden naturalizarse cuando las condiciones son ideales.

      Peonías blancas

        Las peonías son   plantas con flores grandes blancas , rosas, fucsias o rojas. Normalmente, sus flores tienen al menos dos tonos del mismo...